Mensaje de fin de año 2011.
En una sociedad tan contamina de prejuicios, ritos, mitos y vanidades, donde la belleza de un ser son sus músculos, sus abultamientos pectorales, sus nalgas firmes y torneadas, sus abdominales híper formados o rostros transformados a fuerza de cirugías, los rasgos de la edad son un estigma y la frescura de la silueta debe ser eterna, donde la prosperidad no es la abundancia para todos, sino el dinero solo para ti, donde la casa dejo de ser importante como hogar y paso a ser solo un “BIEN”, el carro, los yates y los lujos son los que te definen… Es cada día más complejo encontrar personas que entiendan que son hermosas desde su creación y cualquier falta, marca, color, planicie, abultamiento o no, son parte de su originalidad, de su paso finito por este plano, quitarlo o trasformarlo es negarte a ti mismo, es negarte la experiencia de vivir esa situación y superarla… Más que viajar hasta el infinito de las posibilidades de la sociedad prefiero hacer introspección para llegar al lugar ...